Vaya Vida Bonita

29 DE MAYO · ITALIA

Verona: una bonita visita y un final de día inesperado.

Verona me dejó muy buena impresión. La recorrí con Luka, entre puentes, calles y plazas, disfrutando de lo que iba encontrando. Pasé por Piazza delle Erbe, me acerqué a las Arche Scaligere y vi la Arena desde fuera. Fue una de esas visitas de las que me fui contento de haber incluido la ciudad en el viaje.

El Ponte Pietra sobre el río, en Verona.
El Ponte Pietra sobre el río, en Verona.
La Arena de Verona, vista desde fuera.
La Arena de Verona, vista desde fuera.

Pero el día terminó de una manera bastante distinta.

Al salir hacia Bérgamo, paré a repostar. Allí, otro conductor golpeó la autocaravana con su vehículo y acabó interviniendo la policía. Por suerte, los daños fueron menores, aunque el mal rato no me lo quitó nadie.

Después de aquello, no me apetecía seguir conduciendo. Todavía estaba tenso y preferí cambiar el plan: Bérgamo podía esperar. Volví al área de Verona y me quedé allí otra noche.

Al final, todo quedó en una anécdota y un mal rato. Preferí descansar y dejar Bérgamo para el día siguiente. Aquello no cambió la buena impresión que me llevé de Verona.

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