Llegué a Tivoli sin grandes expectativas y acabó siendo una de esas paradas que me alegró haber incluido en el viaje. Dediqué el día a visitar Villa d’Este y Villa Gregoriana, y disfruté mucho descubriendo sus jardines, sus fuentes y sus espacios.
9 DE MAYO · ITALIA
Tivoli, una sorpresa que no esperaba.

Entre las visitas y los autobuses, estuve fuera desde las diez de la mañana hasta las cinco de la tarde, aproximadamente. Fue un día completo y me llevé una impresión mucho mejor de la que esperaba.

Había lugares de este viaje que llevaba tiempo deseando conocer. Tivoli, en cambio, me sorprendió sin que yo le hubiera pedido demasiado.